05 octubre, 2016

Tramo 95.



“…
Estaba en Sonora, en casa de don Juan, profundamente dormido sobre mi cama, cuando me despertó. Me había quedado despierto casi toda la noche reflexionando sobre algunos conceptos que me había estado explicando.
‑Ya has descansado bastante ‑me dijo con firme­za, casi bruscamente sacudiéndome por los hombros­-. No le des rienda suelta al cansancio. Tu cansancio, más que cansancio, es el deseo de no fastidiarte. Hay algo en ti que se ofende al sentirse fastidiado. Pero es sumamen­te importante que exacerbes esa parte de ti hasta que se desmorone. Vamos a hacer una caminata.
Don Juan tenía razón. Había algo en mí que se ofendía inmensamente al sentirse fastidiado. Quería dormir du­rante días y no pensar más en los conceptos chamánicos de don Juan. Totalmente contra mi voluntad, me levanté y lo seguí.
…”

(el lado activo del infinito, carlos castaneda, 1999)



15 abril, 2016

Tramo 56.




"...
‑Cada suceso de mi vida ha tenido un significado profundo para mí, don Juan ‑dije agresivamente, y al instante sentí el impacto de mi propia pomposidad.‑No es cierto ‑me dijo sonriendo, aparentemente gozando inmensamente mi reacción‑. Todo suceso en tu vida no ha tenido un significado profundo. Hay unos cuantos, sin embargo, que considero capaces de haber cambiado algo para ti, de haberte iluminado el camino. Por lo general, los sucesos que cambian nuestro curso son asuntos impersonales, y a la vez extremadamente personales...."
..."


(el lado activo del infinito, carlos castaneda, 1999)





26 octubre, 2015

Tramo 521


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‑El recontar sucesos es mágico para los chamanes ‑dijo‑. No se trata simplemente de contar un cuento. Es ver la tela sobre la que se basan los sucesos. Es por eso que el recuento es tan vasto y tan importante.
Al pedírmelo, le conté a don Juan el suceso que ha­bía recordado.
‑Qué apropiado ‑dijo con una risita de deleite­-. Lo único que puedo comentar es que los guerreros‑via­jeros se tienen que dejar llevar. Van a donde los lleva el impulso. El poder de los guerreros‑viajeros es estar aler­ta para conseguir el máximo efecto con el mínimo im­pulso. Y sobre todo, su poder está en no interferir. Los sucesos tienen una fuerza, una gravedad propia, y los viajeros son simplemente viajeros. Todo lo que los ro­dea es solo para sus ojos. De esta manera, los viajeros construyen el significado de cada situación, sin pregun­tar nunca cómo fue que pasó así o asá.
»Hoy recordaste un suceso que resume tu vida entera ‑continuó‑. Te enfrentas siempre con una situación que es la misma que nunca resolviste. Nunca tuviste que decidir si aceptabas o rechazabas el trato embustero de Falelo Quiroga. El infinito siempre nos pone en la terri­ble posición de tener que escoger ‑siguió‑. Queremos el infinito, pero a la vez queremos huir de él. Tú quieres decirme que me vaya al carajo, pero a la vez te sientes obligado a quedarte. Sería infinitamente más fácil para ti si simplemente estuvieses obligado a quedarte.«
 
 
(El lado Activo del Infinito – Carlos Castaneda – 1999)